Nuestra labor

Somos profesionales que trabajan y conviven con la discapacidad, visualizamos una brecha entre alumnos con necesidades especiales y las instituciones que les reciben. Si bien, en la educación pública se ha desarrollado en los últimos años
una apertura a estos alumnos a través de los programas PIE, cada
establecimiento desarrolla en forma casi intuitiva las herramientas para integrar a los niños con Necesidades Especiales en los procesos formativos.


A medida que el niño logra pasar etapas educativas esa brecha se acrecienta. Quienes tienen la oportunidad de llegar a la educación superior, viven un entorno hostil, desprotegido y en desventaja respecto de las oportunidades de otras personas, por el desconocimiento e indiferencia de la comunidad.

Por experiencias cercanas, hemos visto y reconocido el profundo desgaste emocional de estas personas y sus familias, versus la incapacidad e indolencia del sistema. Esa indolencia, creemos y esperamos, no se desarrolla por una discriminación voluntaria sino por el desconocimiento de las formas de comprender el mundo que se observa en la personas neurodiversas. Pertenece
pretende ser un nexo entre las personas que presentan una condición diferente y quienes los formarán, emplearán e, incluso, se relacionarán en entornos cotidianos en la comunidad.